La importancia de los dientes en los niños pequeños.



 

Los dientes de leche descuidados en los primeros tres años en la vida de un niño pueden dar pie a dientes permanentes con problemas.


¿Te imaginas que tu hijo, tu sobrino o tu nieto nunca tenga que pasar por un dolor de muelas, por una anestesia dental o por una mala conducta con el odontopediatra? ¿Te imaginas que relacione al odontopediatra como una persona agradable que sólo mira sus dientes, los limpia cuidadosamente y al terminar su consulta siempre resulta positiva?

Hoy en día la ciencia nos afirma que la caries es una enfermedad 100% prevenible si se conocen los factores de riesgo que la ocasionan. Sin embargo, sigue siendo la enfermedad crónica más frecuente en la infancia y la odontología convencional sigue enfocada en la curación; la mayoría de niños necesitan tratamientos dentales invasivos desde muy temprana edad, con las consecuencias físicas, emocionales y económicas que ello implica. 

Las nuevas generaciones no deberían pasar por lo que sus padres pasaron en el dentista. Si los dientes de leche salen alrededor de los 6 meses y lo más pronto que un niño va al dentista es a los 4 años, significa que el niño está tres años con dientes en la boca ¡sin ningún cuidado odontológico y sin que los padres tengan las herramientas necesarias para prevenir la caries!

Pero si los dientes de leche caen, ¿por qué es importante cuidarlos? Primero porque unos dientes de leche sanos son esenciales para masticar bien, para deglutir, para hablar correctamente y para desarrollar una sana autoestima con una linda sonrisa. Segundo porque cualquier infección en un diente de leche que avance hasta la raíz puede afectar al diente permanente que se forma justo por debajo. Tercero (y más importante) porque existe una estrecha relación entre las caries en los dientes de leche y los dientes permanentes. Es decir, un niño con caries en dientes de leche será probablemente un niño con caries en dientes permanentes y posteriormente, un adulto con múltiples tratamientos dentales.  

"Felizmente la odontología pediátrica está cambiando y cada vez somos más los odontopediatras que creemos firmemente que más vale prevenir que curar, pero para lograr este objetivo debemos empezar muy temprano". 

Actualmente sabemos, que la caries es una enfermedad 100% prevenible y sin embargo, sigue siendo la enfermedad crónica más frecuente en la población mundial. La caries en la dentición de leche es un problema serio con graves repercusiones en la salud general del niño como infecciones, hospitalizaciones, dolor, pérdida de apetito y peso, etc. Además de las consecuencias económicas, psicológicas y emocionales del tratamiento de caries a edades tan tempranas, se ha comprobado científicamente una relación directa entre caries en la dentición primaria y caries en la dentición definitiva, que persiste hasta la edad adulta. 

Si los dientes primarios nacen alrededor de los 6 meses de edad y la atención odontológica del niño suele empezar (como pronto) a los 3 años, significa que el niño queda dos años y medio con dientes en boca, pero sin atención. No es de extrañar que casi el 20% de niños a los 3 años y el 40% a los 5 años, ya presenten múltiples lesiones de caries. Es decir, los tratamientos a pesar de empezar tan temprano son curativos, no preventivos. 

Diversos estudios indican que cuando la atención ocurre en el primer año de vida, la posibilidad de mantener una boca sana es prácticamente del 100%. Por ello, creemos que el concepto de Odontología Preventiva desde la infancia se presenta como una excelente alternativa, de simple aplicación y buena efectividad que reduce drásticamente la prevalencia de caries y gingivitis en niños, además de ser económicamente más viable.

¿No tiene sentido actuar precozmente para evitar una enfermedad futura? ¿No tiene sentido prevenir la caries en dentición primaria para prevenir la caries en dentición permanente? ¿No podremos cambiar la mentalidad que al dentista se puede ir para nunca tener caries y no sólo para tratarla?. Para mi tiene sentido. Es por eso que te presento este plan para ti y tu familia: 
  • Promover la salud bucal a través de la educación y entrenamiento de los padres o personas al cuidado de tus hijos para la ejecución de maniobras de prevención de caries en casa.
  • Ayudar a los padres a escoger conscientemente qué es lo que quieren para sus hijos,  aclarar dudas y fomentar una comunicación interactiva entre el odontopediatra, padres e hijos.
  • Buscar crear consciencia en los padres, a través de información científica, sobre la importancia de cuidar la salud bucal de los bebés dentro del concepto de salud general.
  • Prevenir la enfermedad tomando acciones preventivas, desarrollando y realizando procedimientos clínicos para evitar la aparición de caries en bebés y niños, basado en el riesgo individualizado de caries de cada paciente.
  • Realizar terapias mínimamente invasivas lo más temprano posible, evitando secuelas posteriores.

¿Cómo llego a las metas del Programa de Odontología Pediátrica? La respuesta es muy simple asistiendo a las pláticas en el consultorio ubicado en la 10 b sur 3720 – 203, Col. Anzures o si gustas puedo ir a tu escuela o con un grupo de mamás ó papás, llevando el siguiente material:

  • Educación colectiva e individual (charlas a madres, padres, abuelos, educadores) sobre salud bucal y cómo evitar las enfermedades orales. 
  • Asesoría individualizada del riesgo de caries de cada bebé / niño.
  • Folletos educativos sobre salud bucal en bebés y niños y “Kit preventivo”.
  • Aplicación tópica de fluor.
  • Terapias de acuerdo al riesgo de caries.
  • Consultas y asesoría ante emergencias bucodentales.
Los cuidados odontológicos en niños son muy distintos a los de los adultos. Los niños requieren más tiempo, un ambiente adecuado y relajante, distracción… y mucha psicología. Es muy importante que el profesional que hayas elegido para el tratamiento odontológico de tu hijo sea una persona preparada para tratar bebés y niños, el dentista no sólo necesita ser odontopediatra (especialista en niños), sino ser también un buen odontopediatra.

Existen técnicas psicológicas de manejo conductual infantil específicas para cada edad y para las diversas personalidades de los niños y el odontopediatra necesita estar muy familiarizado con dichas técnicas y saber cuándo y cómo usarlas.

Es primordial que los padres confien en el trabajo del odontopediatra que eligió para que el tratamiento tenga éxito, pues, si no confía, su hijo seguramente sentirá miedo. Los padres, principalmente la madre, es el “puerto seguro” del hijo. Lo que siente la madre, siente el bebé. Por ello si la madre se siente insegura o con miedo, el hijo también sentirá el miedo y la inseguridad durante el tratamiento y eso será perjudicial para él y para la relación con el odontopediatra.

Es normal que el bebé llore en el sillón dental; es su mecanismo de defensa ante una situación desconocida. De la misma manera que un niño pequeño a veces llora al cortarle las uñas o el pelo, al ducharlo ó cuando lo revisa el pediatra; también llora cuando va al dentista. El llanto en el sillón dental a tan temprana edad no es sinónimo de dolor, mas bien de “no entiendo porque estoy aquí”, “no me gusta”, “quiero irme”. Es labor del odontopediatra saber distinguir entre los diferentes tipos de llanto para saber si es dolor o incomodidad.

El bebé no posee la consciencia suficiente para entender el concepto de causa- efecto: “si no dejo que mi mamá me cepille los dientes, los bichos de la caries van a dañarlo” o “si yo no voy al dentista, puedo tener serios problemas”; por ello él en realidad no llegará a entender el porqué de la consulta ni por qué deberá estar con la boca abierta tanto tiempo (un minuto con la boca abierta para un bebé es mucho). Dicho esto, es de esperar que el bebé llore y así como cortándole las uñas no vamos traumatizarlo, cuidándole su boquita, tampoco.

Si el Odontopediatra está preparado, los padres deben confiar en él y siempre tener en cuenta que los beneficios de una atención odontológica temprana superan con creces el hecho de que el bebé llore o pase unos minutos incómodos, ya que el objetivo primordial es que sea una niño sin caries desde la primera infancia hasta la adolescencia… y así sucesivamente.  


Gracias por la confianza que depositas en mí para atender a tus hijos. 

Dr. José Alberto Hachity Ortega